Podar pinos es un verdadero arte, que más allá de darles un aspecto majestuoso con un valor paisajístico espectacular, permite mantener la salud del árbol por muchísimo más tiempo, garantiza la seguridad de quienes le rodean y vela por la integridad de los edificios cercanos, que muchas veces pueden llegar a peligrar por la falta de atención de los cuidadores. Sin embargo, lo mejor es hacerlo en fechas específicas.
A modo de resumen, podemos decirte que este tipo de árboles se podan a finales de invierno e inicios de la primavera, pero si quieres saber por qué y cómo, aquí te lo contamos:
¿Cuándo se podan los pinos?
Los pinos se podan preferiblemente en invierno ya que, en esta época, el árbol se encuentra sumido en un proceso profundo de descanso, en el cual conserva sus nutrientes y reduce mucho su actividad para sobrevivir tranquilo el invierno. De esta manera, la poda no genera un impacto tan grande ni deja sensible al pino.
Sin embargo, las heladas y las lluvias excesivas sobre las heridas resultantes de la poda pueden hacer que esta se infecte con hongos o que se pudra. Por esta razón, preferimos las semanas finales de invierno, en donde la incidencia y el riesgo son menores.
También podemos podar los pinos en primavera, tal como adelantamos antes, porque en esta época, el árbol entra en una fase exuberante de crecimiento, lo que le permite cicatrizar muy rápidamente sus heridas, evitando que se enferme y muera.
En algunos casos querremos hacer una poda de verano, pero solo para mantenimiento, es decir, quitando ramas que puedan desprenderse y ser un riesgo, extensiones secas o partes enfermas que puedan tener alguna condición que ponga en riesgo la integridad del árbol.
Razones por las que se deben podar los pinos
Más que saber cuándo podar los pinos (refiriéndonos a la época del año) es mucho más importante saber en qué circunstancias se debe dar la poda, ya que muchas veces se cree que es algo que debe hacerse de manera periódica y obligatoria, cuando realmente no es así.
Por ejemplo, podaremos un pino cuando:
- Cuando exista el riesgo de que una rama pueda desprenderse o se encuentre fracturada.
- Cuando hay presencia de enfermedades o ramas secas que se propagan.
- Cuando el tamaño del pino pone en riesgo los tendidos se servicio o la estructura de los edificios cercanos.
- Cuando están muy tupidos y no permiten el paso de la luz y el aire que necesitan en la parte interna y en las raíces.
- Cuando la estética del pino se esté viendo afectada significativamente.
Si tenemos una circunstancia especial, en la que podamos prevenir la poda con otros medios hasta esperarnos a las fechas adecuadas, entonces los aplicaremos, caso contrario, podemos proceder a podar.
Tipos de podas que se pueden realizar a los pinos
Hay diferentes tipos de podas que podemos realizar a los pinos, algunas de ellas para que no crezcan más de la cuenta y pongan en riesgo su propia estructura, para mantener su salud o por estética, entre otros. Haciendo un resumen de ellos y de sus técnicas tenemos:
Poda de formación
La poda de formación es esa que ejecutan los profesionales del sector, sobre todo en los primeros años de crecimiento del pino, para que este desarrolle una estructura fuerte, robusta, bien formada y sobre todo estética.
Usualmente consiste en eliminar las ramas más bajas que puedan evitar un crecimiento adecuado del árbol y la selección de una rama central dominante. Esta rama central se mantendrá en el tiempo y cuando se produzcan las podas de formación subsecuentes, se irán removiendo posibles ramas competidoras cercanas a la rama principal que puedan hacer que el pino se divida. Esto hace que tenga una forma piramidal correcta.
Esta poda suele extenderse durante los primeros 10 años de vida del pino.
Poda de mantenimiento
Esta poda tiene como objetivo mantener la salud del árbol y su hermosa apariencia. Esta la realizaremos a lo largo del crecimiento del pino y sobre todo en sus edades avanzadas (más de 10 años) con frecuencia regular.
Esta poda consiste usualmente en eliminar ramas riesgosas, frágiles, secas o enfermas cerca del tronco y al mismo tiempo lejos del collar de la rama. En caso de enfermedad, este proceso también incluye la esterilización de los cortes y la evaluación posterior. En la poda de mantenimiento se incluyen los cortes de claridad, que tienen como objetivo evitar que se vean muy tupidos los pinos y que con ello afecten al paso de la luz.
Poda de reducción
La poda de reducción tiene como objetivo cortar el árbol para reducir riesgos de accidentes y sobre todo por razones paisajísticas. En este tipo de podas, iremos cortando las ramas que sobresalgan, siempre que estas no sobrepasen un tercio del diámetro de la rama lateral pequeña más cercana, es decir, que no reduciremos de manera desproporcionada.
Una buena poda de reducción es además lenta y escalonada, tratando de evitar lo más posible estresar al árbol, ya que esto puede hacerlo más propenso a adquirir enfermedades y a frenar su crecimiento.
Este tipo de poda también incluye técnicas para que el pino no crezca más de determinada altura, que consiste en cortar la rama principal en diagonal justo desde arriba y sellarla con esterilizantes para prevenir enfermedades. Este tipo de cortes debe dejarse al personal especializado ya que es delicado y puede terminar por secar el pino.
Poda correctiva
La poda correctiva es una poda puntual que consiste en atender daños estructurales cuando surge una anomalía en el crecimiento del pino o cuando un evento atmosférico afecta su estructura. Consiste en la remoción de ramas secas, quebradas, frágiles o desgarradas mediante equipos de seguridad adecuados, asumiendo el estado delicado del árbol.
Este tipo de poda se puede dar cuando aparece un nuevo líder que intenta competir con la rama principal y crea bifurcaciones. Se debe elegir una de las dos y eliminar la otra.
Recomendaciones generales a la hora de poder un pino
Algunas recomendaciones finales que podemos incluir a la hora de realizar una poda en un pino son las siguientes:
- Evita siempre que se pueda podar en otoño ya que es la época más frágil del pino y este necesita guardar sus energías para el invierno.
- Desinfecta y afila tus herramientas de poda para causar el mínimo daño posible en el pino.
- Evitar podar antes, durante o justo después de la lluvia o la nevada.
- La poda debe realizarse siempre de abajo hacia arriba, priorizando las que nacen desde la base, las ramas secas y las que tienen un aspecto frágil.
- Debemos aclarar el pino sin miedo ya que esto le permitirá engrosar su tallo y crecer más fuerte.
- La poda debe tratar de perseguir que la altura del pino componga al menos dos tercios del tronco expuesto.
Recuerda que, si necesitas ayuda para podar tus pinos o requieres de asesoría especializada, puedes contactarnos para darte la mejor asistencia sobre el cuidado de tu jardín y de tus hermosos pinos. Evaluaremos posibles riesgos de crecimiento, daremos formación y realizaremos podas adaptadas a las necesidades de tu espacio disponible siempre que lo necesites.
